El camarinargo
sensible puso su mirada en la coraza triste del pigmeo blanco,
lolil
es necesario (ostracismo),
rompan con todo aquello que no se parezca a la aorta del camarinargo
es necesario (ostracismo),
rompan con todo aquello que no se parezca a la aorta del camarinargo
roik
la puesta en escena determino cuantos pasos debe ocupar un hombre
para marcharse de su casa
¿la vida? ¿el espacio de Alfred Jarry?
el camarinargo sensible boicoteo el acto desdeñoso de aquellos mares,
recibió aplausos por cada redirección de su mirada ulterior
chocaban sus manos con letras en las uñas y cejas lloriqueando de alegría
la puesta en escena determino cuantos pasos debe ocupar un hombre
para marcharse de su casa
¿la vida? ¿el espacio de Alfred Jarry?
el camarinargo sensible boicoteo el acto desdeñoso de aquellos mares,
recibió aplausos por cada redirección de su mirada ulterior
chocaban sus manos con letras en las uñas y cejas lloriqueando de alegría
pabluik pabliuk
corrían para salvarse
las picaduras de las piedras de puntos cordiales
volvían de amarillo los cuadros del cielo
el camarinargo sensible buscó de pronto el país que guardaba en el bolsillo,
usurpo las fronteras de la corteza más libre del camino
y rompió todo destello de venganza {¡traigan bosque!}
las piedras se vieron asustadas y reflejadas en sus huesos,
los de las palmas inquietas
pegaron el pecho al suelo
sujetaron sus camisas
brindaron al sonar de las miradas esloiqui
y el camarinargo sensible apareció sin los ojos ordinarios
el pueblo enardecido disparo hacia su jefe zipo zipo
aquel pigmeo blanco con su frente de mármol
fue libre,
amo y señor de su nueva cárcel
corrían para salvarse
las picaduras de las piedras de puntos cordiales
volvían de amarillo los cuadros del cielo
el camarinargo sensible buscó de pronto el país que guardaba en el bolsillo,
usurpo las fronteras de la corteza más libre del camino
y rompió todo destello de venganza {¡traigan bosque!}
las piedras se vieron asustadas y reflejadas en sus huesos,
los de las palmas inquietas
pegaron el pecho al suelo
sujetaron sus camisas
brindaron al sonar de las miradas esloiqui
y el camarinargo sensible apareció sin los ojos ordinarios
el pueblo enardecido disparo hacia su jefe zipo zipo
aquel pigmeo blanco con su frente de mármol
fue libre,
amo y señor de su nueva cárcel
No hay comentarios:
Publicar un comentario